Traducís la web al alemán, la publicáis y pasan los meses. Las páginas están indexadas, pero no entran por ninguna búsqueda que importe. Y las pocas visitas que llegan no compran.
Casi nunca es un problema técnico. Intuyo que suele ser una mezcla de tres cosas: la palabra con la que se busca no está en la página, el tono no es el que espera el comprador, y falta información que en Alemania se da por hecha. Vamos por partes.
Las palabras compuestas cambian la búsqueda
El alemán junta sustantivos en una sola palabra. Lo que en español son tres o cuatro palabras, allí es una.
Ejemplos:
- Rasenmäher: cortacésped (Rasen es césped, Mäher es la máquina que corta).
- Haftpflichtversicherung: seguro de responsabilidad civil.
- Damenlaufschuhe: zapatillas de correr para mujer.
Esto tiene dos consecuencias.
La primera: el traductor puede elegir un compuesto correcto que nadie busca. Laufschuhe y Joggingschuhe son válidas las dos. Cuál usa más la gente os lo dice la herramienta de palabras clave, no el diccionario.
La segunda: la gente escribe el compuesto junto o separado según le viene. «Damenlaufschuhe», «Damen Laufschuhe» o «Laufschuhe Damen». Haced la prueba de buscar las variantes. Si los resultados cambian mucho de una a otra, la página tiene que cubrir las dos formas: la principal en el título y el H1, y la otra de forma natural en el texto, en los filtros o en las categorías.
Ojo también con la longitud. Los compuestos alargan los títulos, los botones y los menús. Revisad que el title no se corta en lo importante y que el menú no rompe la maqueta en el móvil.
Sie o du
En alemán hay que decidir si se trata al usuario de Sie (usted) o de du (tú). No es un detalle de estilo.
En seguros, banca, salud, servicios legales o B2B, lo normal es Sie. En moda, deporte o marcas para gente joven se ve mucho du. A mi entender, lo seguro es empezar por Sie y pasar a du solo si la marca ya habla así en todos sus canales.
Lo que no puede pasar es mezclarlos. Una ficha de producto de du y el carrito de Sie da sensación de web hecha a trozos. Es el mismo problema que cuento con el usted y el tú en las malas traducciones de una web internacional, y en alemán se nota más porque cambia el verbo, los pronombres y los posesivos.
Alemania, Austria y Suiza no escriben igual
El alemán estándar es el mismo, pero el vocabulario del día a día cambia. Y la gente busca con su palabra.
| Alemania | Austria | Suiza | Español |
|---|---|---|---|
| Kartoffeln | Erdäpfel | Kartoffeln | patatas |
| Aprikosen | Marillen | Aprikosen | albaricoques |
| Sahne | Schlagobers / Obers | Rahm | nata |
| Januar | Jänner | Januar | enero |
| Fahrrad | Fahrrad | Velo | bicicleta |
| parken | parken | parkieren | aparcar |
Lo de Austria llega hasta el derecho europeo. Al entrar en la UE, Austria consiguió que 23 términos austriacos, todos de comida, tuvieran el mismo rango que los alemanes en los textos de la Unión. Es el Protocolo n.º 10 del tratado de adhesión, lo explica la unidad de terminología del Parlamento Europeo.
Si vendéis alimentación, recetas o algo de hogar en Austria, el texto de Alemania no os sirve tal cual. Y aunque no vendáis comida, un «Januar» en una web austriaca canta.
En Suiza no hay ß
En el alemán escrito de Suiza no se usa la ß. Se escribe ss.
Ejemplos:
- Straße en Alemania, Strasse en Suiza.
- Größe y Grösse.
- Fußball y Fussball.
Si la versión suiza sale de copiar la alemana, buscad y reemplazad la ß antes de publicar. Y al revés: en una web para Alemania, «Strasse» se lee como una errata.
Suiza además tiene cuatro lenguas nacionales: alemán, francés, italiano y romanche, según la web del Gobierno suizo. Una web para Suiza casi siempre necesita alemán y francés, y muchas veces italiano. Lo de la parte francófona lo cuento en el SEO en francés.
.de, .at y .ch
El error típico es una sola versión en alemán, alojada en un .de, para los tres países. Funciona mientras nadie compare. Pero en Suiza se paga en francos, los envíos y las devoluciones son otros y Suiza no está en la UE.
Las dos opciones razonables:
- Un dominio por país (.de, .at, .ch). Más trabajo de enlaces y de mantenimiento, pero la señal de país es clara.
- Un dominio con carpetas, tipo /de-de/, /de-at/ y /de-ch/, con hreflang
de-DE,de-ATyde-CH.
Con la segunda, ojo: si las tres carpetas tienen exactamente el mismo texto, Google puede tratarlas como duplicadas y quedarse con una. El hreflang ayuda, y la documentación de Google explica cómo se declara, pero lo que más ayuda es que las versiones sean realmente distintas: precio, moneda, envíos, vocabulario y la ß.
El Impressum
Esto no es SEO, pero si falta, el usuario alemán desconfía y se va.
En Alemania, el artículo 5 de la Digitale-Dienste-Gesetz obliga a quien ofrece servicios digitales con fines comerciales a tener a mano, fácil de encontrar y siempre disponible, su nombre, la dirección, un correo electrónico, el registro mercantil y el número de IVA si lo tiene, entre otros datos. Es lo que se conoce como Impressum.
En Austria hay obligaciones parecidas en el artículo 5 de la ley de comercio electrónico (ECG), que resume la Cámara de Comercio austriaca. Y en Suiza, la ley contra la competencia desleal pide a quien vende por internet datos claros de identidad y una dirección de contacto con correo, como explica la Secretaría de Estado de Economía.
No soy abogado, y esto lo tiene que revisar uno. Lo que os digo es que el Impressum, la Datenschutzerklärung (privacidad), las AGB (condiciones) y la Widerrufsbelehrung (desistimiento) son las páginas que vais a ver en el pie de casi cualquier tienda alemana. Si no están en alemán, o enlazan a la versión española, la web pierde credibilidad.
Lo que espera encontrar el comprador alemán
Intuyo que el comprador alemán lee más antes de comprar. No tengo un dato para eso, así que haced la prueba: buscad vuestro producto en Google.de y abrid las fichas de los primeros resultados. Mirad cuánto texto tienen, si dan medidas exactas, materiales y plazos de entrega concretos, y cómo explican las condiciones. Comparadlo con la vuestra.
Si la vuestra se queda corta, no basta con traducir. Hay que completar.
Ejemplos de lo que suele faltar:
- Medidas y peso en todas las variantes, no solo en la principal.
- El plazo de entrega a Alemania, Austria o Suiza, no «24/48 h» copiado de España.
- Costes de envío y de devolución visibles antes del carrito.
- Formatos alemanes: coma decimal, punto de miles y fechas tipo 22.10.2026.
Antes de publicar en alemán
- Buscad la palabra clave principal junta y separada, y mirad si cambian los resultados.
- Decidid Sie o du y revisad que no se mezclan, también en botones y correos.
- Pasad el vocabulario por alguien de Austria o Suiza si vendéis allí.
- En la versión suiza, ni una ß. Precios en francos.
- Hreflang con país, no solo
de, si las versiones son distintas. - Impressum, privacidad, condiciones y desistimiento en alemán y enlazados en el pie.
La estructura multidioma y el hreflang los cuento en detalle en cómo montar una web multidioma. Y si después del alemán vais a por Países Bajos, el SEO en neerlandés tiene sus propias trampas.
¿Tenéis una sola versión en alemán para los tres países, o la habéis separado?
¿Te ha servido? Si quieres que lo mire en tu web, aquí te cuento cómo trabajo el SEO o escríbeme.