Consultor de IA freelance para implantar IA en tu empresa
Reviso cómo trabaja tu empresa, busco dónde la IA ahorra horas de verdad y la dejo funcionando: herramientas, agentes, automatizaciones y tu equipo formado para usarlas. Soy ingeniero informático y trabajo con IA a diario desde Google Bard.
Casi todas las empresas ya usan IA. Cada uno a su manera, con su cuenta personal, copiando y pegando. Funciona a ratos y nadie sabe qué datos se están metiendo ni cuánto tiempo se ahorra.
Mi trabajo es ordenar eso: decidir dónde merece la pena, montarlo bien y medir si ahorra.
Cómo trabajo
- Diagnóstico.Me siento con quien hace el trabajo y miro dónde se van las horas: tareas repetitivas, informes, textos, datos que se copian de un sitio a otro, correos que se contestan igual cada día. Sale una lista priorizada por horas ahorradas y por riesgo.
- Herramientas.Elijo según lo que ya usáis (Google Workspace, Microsoft 365, vuestro CRM), qué datos van a tocar y cuánto cuesta. No vendo licencias de nadie.
- Agentes y automatizaciones.Conecto la IA con vuestro correo, hojas de cálculo, CRM o web para que el trabajo salga solo y una persona lo revise.
- Formación.El equipo aprende a usarla con sus propios casos, no con ejemplos de manual. Qué pedir, cómo revisar y qué no meter nunca.
- Medida.Horas y errores antes y después. Si algo no ahorra, se quita.
Qué se suele automatizar
Ejemplos de cosas que hago con IA para mi trabajo y el de mis clientes:
- Informes que nadie quiere hacer. Sacar los datos de Analytics, Search Console o Google Ads y dejar la lectura escrita, para que la persona solo revise y decida.
- Revisar mucho contenido de golpe. Cientos de páginas de una web revisadas una a una con criterios fijos. Lo cuento en este caso.
- Preguntas que se repiten. Respuestas con la voz y el criterio de la empresa, como el muro de preguntas de esta web.
- Filtrar contactos. Que lo que llega por la web pase un filtro y la reunión acabe en la agenda, como el asistente de esta web.
- Textos con la voz de la casa. Una guía de estilo que la IA respeta, para que cada persona no escriba a su manera.
Lo que es difícil
Los datos. Lo primero es decidir qué información puede entrar en una IA y en cuál. Datos de clientes, contratos o salud no van a cualquier sitio. Eso se deja escrito antes de empezar.
La IA se equivoca. Con aplomo. Por eso todo lo que monto lleva una persona que revisa antes de que salga fuera, al menos al principio.
La obligación de formar. El Reglamento europeo de IA pide a las empresas que usan sistemas de IA que su personal tenga un nivel suficiente de alfabetización en IA (artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689). La formación no es un extra.
No todo compensa. Si una tarea se hace dos veces al mes, automatizarla puede costar más de lo que ahorra. Te lo digo.
Precio
El diagnóstico tiene precio cerrado. La implantación va por proyecto y la formación por sesión. Te doy los números después de una primera llamada, cuando sé cuántos procesos y cuántas personas hay.
Si lo que buscas es que ChatGPT o Google te recomienden, eso es otro servicio: visibilidad en IAs. Y lo que va pasando con la IA en la búsqueda lo recojo cada mes en el Radar IA.
Preguntas frecuentes
¿Necesito programadores para esto?
Casi nunca. La mayoría de lo que monto funciona con las herramientas que ya pagáis y conectores estándar. Si hace falta código, lo hago yo.
¿Qué pasa con los datos de mis clientes?
Antes de tocar nada decidimos qué datos pueden entrar y en qué herramienta, con las condiciones de uso de cada una delante. Lo que no pueda salir de la empresa no sale.
¿Sustituye la IA a alguien de mi equipo?
No es lo que busco. Busco que la gente deje de hacer lo repetitivo y dedique esas horas a lo que necesita criterio.
¿Trabajas en remoto?
Sí, con empresas de toda España, por videollamada. Si el equipo está cerca de Badajoz, la formación puede ser presencial.